No te desanimes, tu puedes con todo

Muchas personas se llenan de propósitos que desean cumplir en un plazo, a veces, no muy acorde con el ritmo de vida actual, que nos impide tener un espacio de tiempo, por muy breve que sea, para dedicarnos a cultivar nuestra caja de deseos. Como consecuencia de este desbarajuste, encontramos muchas no, muchísimas personas que sin venir a cuento, te contestan mal, están ``pasotas´´ o desanimadas. No te preocupes, no es tu culpa, ni la de nadie (si es que hay que echársela a alguien). Simplemente es el resultado de la sensación que nos brinda el no poder satisfacer nuestros deseos, o peor aún, la visión de nosotros mismos, como poseedores de una incapacidad sobrehumana para llevar a cabo nuestras metas. Y es que, en efecto, muchos de nosotros (incluyéndome a mí) no sabemos hacer llevaderos los fracasos, los chascos que nos llevamos diariamente. Está claro que no podemos acabar con el hambre en el mundo, ni con las guerras que hoy en día se libran. Todos no podemos cambiar el mundo, pero sí todos podemos ayudar a alguien. Por eso, es recomendable empezar con una breve lista de deseos a corto plazo. Aquellos que sí podemos llegar a conseguir.

Muchos de nosotros habremos oído alguna vez de la boca de alguien esas desalentadores sentencias como: ``reconócelo, no eres bueno en las mates´´ o ``va a ser difícil que lo consigas eh...´´ A veces, simplemente, te preguntas qué haces hablando con este tipo de personas, que en lugar de ofrecerte apoyo, te están creando unas ganas de darle un sopapo... y decirle ``Yo me quejo y tu me apoyas, pero no opines...´´ Pero no solo ellos, incluso personas, como nuestros profesores del colegio, incluyendo la propia escuela, ya nos condicionan desde pequeños a ser buenos en esto, y que se nos de mal esto otro. Y es que, en ocasiones, son las ideas preconcebidas respecto de nosotros mismos, las que nos dificultan el camino al éxito. Son esas las piedras que tenemos que patalear con fuerza para darnos a conocer, demostrar que no se puede juzgar un libro por su portada y que por ello, si no somos buenos en las mates, no significa que lo vayamos a ser para toda la vida, sino que nos tendremos que ponernos las pilas. Y en esta última frase donde reside la motivación, la fuerza y la autoconfianza de que todo se puede lograr, pues esta motivación nace en nuestro cerebro, y por ello tenemos que alimentarlo con ideas positivas que nos animen a conseguir nuestros propósitos y a avanzar. Por otra parte, tampoco hay que odiar al tú del pasado. No hay que echarle la culpa por ser tan torpe. Sino aprender de él, tener paciencia y felicitar al yo del presente, por haber avanzado y tener menos torpeza. 

Todo este recorrido en el cumplimiento de nuestros objetivos no debe convertirse en una lacra, sino retroalimentarnos de forma que encontremos en el transcurso de los acontecimientos, la gratificación del trabajo bien hecho. Cumplir mis objetivos a corto y largo plazo debe ser un proceso divertido, y gratificante y no por el contrario desesperante. Tenemos que sentirnos bien con nosotros mismos y con el resto del mundo que nos rodea. Saber darle importancia a los pequeños detalles  es un gran paso. Convencerte a ti mismo/a de que puedes conseguir todo aquello que te propongas y de que lo estás consiguiendo, es también una fuente de motivación personal.

Hace un tiempo me propuse un objetivo a largo plazo (ya se que hay que comenzar con los a corto plazo, pero yo soy así...) Consistía en poder tonificar mi cuerpo, una vez comenzase el verano, asistiendo al gimnasio diariamente y combinando sesiones de fitness, máquina y cardio. Un vez terminé la selectividad, lo primero que hice fue apuntarme al gimnasio. Pero tardé en asistir una semana, pues mis amigos me entretuvieron, pues no parábamos de salir a la playa, quedar para la piscina y en general, hacer de una sola tirada todo aquello que estábamos deseando hacer una vez acabásemos la selectividad. Un día me dije a mí mismo que si no iba al gimnasio, no podía nunca llegar a cumplir mi objetivo de tonificarme y ganar masa muscular (por mucha natación que hiciese en el mar o en la piscina). Así que un día, me quité la pereza, y me puse el chandal. Al volver del gimnasio, me sentía un poquito más feliz, porque había logrado quitar una de las pequeñas piedras que estaban obstruyendo mi meta final. Pasaron los días y las semanas y veía como, poco a poco, la meta se acercaba más y más. Siento haberos aburrido con esta pequeña historia, que puede ser muchos de vosotros penséis que no viene a cuento, pero en el transcurso del verano, fue mi idea de contarle a la gente de mi alrededor sobre mi meta, y el proceso que estaba realizando para llegar a conseguirlo, lo que me ayudó a seguir realizándolo. Es decir, si no le hubiese contado, por ejemplo a mis amigos, que iba a asistir todas las mañanas al gimnasio, o incluso algunas tardes de los findes, se hubiese molestado un poco cuando hubiese llevado unas tres tardes rechazando el quedar con ellos, dándoles cualquier excusa menos la de que estaba yendo al gimnasio. Al final se hubiesen enfadado, pues hubiesen pensado que no quería salir con ellos/as. Pero si por el contrario compartes tus objetivos con el resto de personas que te rodean, te sentirás mucho más motivado a seguir intentando cumplir tus deseos. El apoyo de los tuyos es muy importante. Por ello, cuanta a tus alrededores (no hace falta tampoco que lo grites a los cuatro vientos) que no quieres comerte ese big mac porque estas a dieta. Así sabrán por que siempre pides una ensalada en el Mcdonalds, e incluso la próxima vez, les apetezca ir a un sitio más light para cenar.

Nunca olvides que tú tienes la última palabra. La forma en que te quieras sentir reside en tu capacidad personal. Para ser capaz de algo, primero te tienes que sentir capaz. Todo pasa antes por el cerebro. Alimenta desde el principio las ideas en el interior, para luego exteriorizarlas en la forma que tu solo sabes.
¡Sigue ejercitando tu mente, espero que te haya servido de algo esta entrada!

Os dejo con una imagen que me tomaron hace unos días. Es en la playa de la Albufereta, una especie de bahia situada cerca del centro de mi ciudad Alicante.



3 comentarios:

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  2. Muy útil! Lo probaré! Gracias!!

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